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jueves, 17 de febrero de 2011

15 Reglas de CONVIVENCIA SANA parte II

La hermosa historia de la joven moabita Rut nos revela 15 conceptos para una buena convivencia de los cuales compartiré 7 en esta parte y quédate pendiente al resto en la próxima.

1) Decisión – “Y ellas alzaron otra vez su voz y lloraron; Orfa besó a su suegra, mas Rut se quedó con ella” (1:14). Ambas dijeron en 1:10 “Ciertamente nosotras iremos contigo a tu pueblo”, pero solo una mantuvo la posición a pesar de la insistencia de su suegra. Ambas alzaron la voz y lloraron, pero solo Rut estaba convencida de lo que quería. No podemos decir hoy una cosa y mañana otra, porque tendremos a los que están cerca de nosotros en inestabilidad y se sentirán inseguros, pues no pueden confiar en lo que decimos ni en lo que somos.

2) Lealtad – “No me ruegues que te deje” (1:16). Rut tenía un gran sentido de lealtad, es decir, sabía que no sé está con las personas solo cuando puedes obtener algo de ellas.

3) Una misma visión – “Dondequiera que tú vayas, iré yo” (1:16). Es decir, que Rut estaba dispuesta a mirar hacia donde Noemí mirara y perseguir las mismas metas, dejando a un lado sus intereses y su conveniencia. Hoy yo ayudaré a otro a conseguir sus metas, mañana quizás otro me ayudará a mi.

4) Ceder- “Tu pueblo sera mi pueblo y tu Dios, mi Dios” (1:16). Estas palabras indican que estaba dispuesta a ceder la forma en que aprendió las cosas para aprender una manera nueva. Para tener buena relación con otros tenemos que aprender a ver el otro lado de la moneda y ceder un poco de nuestro sistema. No siempre tiene que ser a nuestra manera.

5) Reconocer la autoridad – “Te ruego que me dejes ir al campo” (2:2). Rut reconocía la autoridad de Noemí como suegra y el respeto que se merecía. Muchas veces las relaciones no funcionan porque no queremos respetar las jerarquías. Como algunos dicen todos quieren ser caciques y nadie quiere ser indio. Este modo de pensar impide el trabajo en grupo, la unidad y conseguir metas grandes. Por eso la Palabra recomienda en Efesios 5:21 “Someteos unos a otros en el temor de Dios”. Y nos recuerda en 1Corintios 12:14-21 “Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?”

6) Respetuosa en actos y palabras – “Y ha dicho: Te ruego que me dejes recoger…” (2:7). Para una convivencia sana debemos reconocer que los demás se merecen un respeto tanto en las palabras, acciones así como gestos, puesto que aveces decimos más con los gestos que con las mismas palabras. No podemos pensar que el mundo es nuestro y que nos tienen que aceptar como somos, mientras herimos a todos.

7) Trabajo duro y esfuerzo – “Entró, pues, y está desde por la mañana hasta ahora, sin descansar ni aun por un momento” (2:7b). Muchos piensan que habiendo muchos listos, quizás yo ayudo a otros, pero esos otros no me ayudan a mí. Nunca esperes la recompensa de hombre, el Dios del cielo y de la tierra es quien recompensa. “El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, hacienda con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad” (Efesios 4:28).

martes, 15 de febrero de 2011

Está por ti

"Jehova, se mi ayudador. Has cambiado mi lamento en baile; desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría. Por tanto, a ti cantaré, gloria mia, y no estaré callado.” Salmo 30: 10-11

En la vida muchas veces aprendemos a depender de otros; de nuestros padres, hermanos, amigos, vecinos, etc. Les llamamos cuando no tenemos café, le pedimos ayuda cuando no tenemos trabajo, y corremos a ellos cuando necesitamos consuelo. Y eso no es malo. ¿Pero alguna vez has corrido a Dios de esa misma manera?

El salmista le decía a Dios, sé mi ayudador, porque sabía que cuando tú no puedes resolver e incluso los tuyos no pueden o no quieren hacer nada por ti, Dios tiene la solución. Lo que es imposible para el hombre, para Dios es posible. Muchas personas que tienen conflictos terribles se desesperan, se quitan la vida e incluso le quitan la vida a otros porque no conocen o creen que Dios tiene una esperanza para ellos.

No te digo esto porque no lo he vivido. Yo he visto la mano de Dios consolándome en medio de pérdidas de familiares, sanándome y dirigiéndome en medio de una relación de pareja rota, guiándome cuando he tenido situaciones con la crianza de mis hijos, ordenando cuando he dañado las cosas, corrigiéndome cuando he hecho las cosas mal, fortaleciéndome cuando la respuesta que tengo de su parte no es la quiero, sanándome cuando los medicamentos no han funcionado, sanando mis hijos cuando los médicos se han rendido y no parecía haber solución, dándome provisión cuando se ha quedado toda la familia sin trabajo y supliéndome cuando el cheque parecía que no estiraba más.

¡Qué lindo saber que tenemos a Dios de nuestro lado del equipo! Por lo bueno que ha sido conmigo no podré dejar de alabarlo y amarlo. Pero Dios quiere hacer todas estas cosas contigo también, solo tienes que buscarle y Él será tu ayudador. Pero cántale sin esperar nada a cambio y verás como se acerca a ti también.

No permitas que la desesperación domine tus decisiones; si El tiene cuidado de las aves del cielo y de los lirios del campo como no tendrá cuidado de ti. Dios te ama.

martes, 18 de enero de 2011

Un Camino Diferente Parte II

Base bíblica: Is. 55:7 “Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.”

La segunda parte de esta serie de reflexiones te ayudará a analizar cómo es tu camino y determinar si necesitas cambiar la carrera que llevas. Hoy es el día para que decidas si necesitas acercarte más a Dios y cambiar los estilos con los que has enfretado la vida hasta ahora. Tienes dos caminos para escoger, conócelos en este audio y tú decides. Dtb.